Parte I
Relatábamos en la entrada anterior que la lucha vecinal quedaba reflejada en la recogida de firmas y otras ocurrentes iniciativas, pero la más importante y con mayor repercusión fue la manifestación que partiendo de la propia plaza del funicular se acercó hasta la cercana Casa Consistorial. Era un 8 de junio de 1978.
Las pancartas lucían mensajes tan sencillos como: “Funi-Bai”, otra con rima incluida que decía “Los niños y los ancianos el “funi” necesitamos” y la que tuve el honor de portar junto a un buen amigo, Fernan, que proclamaba “Funikularra behar dugu, baina orain”. Nos encontrábamos en 1978, las fuerzas de seguridad eran los conocidos como “los grises” ¡Poca broma con ellos! Uno de sus integrantes se nos acercó y nos pidió que se la tradujéramos y al no parecerle demasiado provocativa nos permitió portarla. También se llevó hasta el edificio del Ayuntamiento la maqueta representativa de uno de los vehículos. Tras varios minutos de proclama que incluyó la conocida canción adaptada para nuestro barrio y que decía:

Y si quieres y si quieres patinaaaar, de lo liiiindo, de lo liiindo

Y si quieres y si quieres patinaaaar, sube en el Funicular

Por ti, por ti, por ti morros de ceeeerdo, no llevan a la perrera

y aunque el Alcalde no lo quieeeera, el Funi funcionará…..

Finalizada la protesta la manifestación se disolvió sin incidentes. La ilusión se renovó con la celebración de las primeras elecciones democráticas tras el mandato franquista un 3 de abril de 1979, pero de momento lo único que se consiguió es que en la mencionada tonadilla anterior se sustituyera el término Alcalde por el de Castañares (primer Alcalde de Bilbao tras la dictadura franquista, perteneciente al PNV) pero la canción se seguía cantando tanto en el barrio como fuera del mismo, convirtiéndose en otro símbolo de nuestro barrio.

Con el nombramiento del primer Consejo de Administración se encargó primero de una manera informal  y posteriormente ya bajo contratación al Ingeniero Juan Andrés Arecheta Mota para que fuera indagando cuál sería la solución más recomendable para poner en marcha el funi. De entre todas las posibilidades  de nuevo se optó por la renovación casi total del funicular y en 1981 se encargó a una de las empresas más especializadas en el mundo del funicular como era la austríaca Waagner-Biro a que fuera dando forma al nuevo funi.

Mientras tanto, la fachada de la estación inferior solo servía como tablón reivindicativo tanto para la reapertura del funi como para otros cometidos.

Un importante impulso a la obra fue la elección, el 8 de noviembre de 1981 del ingeniero municipal Jesús María Aceves  nombrado Director de las obras por parte del Ayuntamiento y  quien fuera adjudicando partes de la obra a diferentes empresas, TECSA, CAF, IRIZAR, Mecánica de La Peña, etc.  También SENER que fue la empresa que sustituyó al Ingeniero Arecheta en la supervisión y asistencia técnica en marzo de 1982.

El 15 de junio de 1982 el Departamento de Transportes y Obras Públicas del Gobierno Vasco aprueba el proyecto definitivo de reconstrucción, aunque las obras se encontraron con varias dificultades que retrasaron su inauguración, la mayor de ellas fue que hasta el 15 de noviembre de 1982 no se pudo derribar el edificio que albergaba la estación superior. Y había prisas puesto que en 1983 se celebrarían nuevas elecciones municipales y el Alcalde que promovió la obra, no repetiría…

¿Lograría inaugurarlo?

Lo comprobaremos en posteriores entregas…

Artxandako Funikularra, 1915-2015. Juanjo Olaizola Elordi y Joseba Barrio Ezkerra