El pasado 14 de Julio de 2020 se inauguró el último ascensor público de Bilbao cerca del Hospital de Basurto y la nueva estación de ferrocarril (Renfe-Feve) del mismo nombre. Con éste, Bilbao cuenta ya con 37 ascensores (verticales) en 32 ubicaciones distintas, 10 ascensores inclinados en 8 lugares diferentes así como hasta 20  rampas y escaleras mecánicas en 5 localizaciones de la Villa, lo que constituye, sin duda alguna, un curriculum reseñable. Son varias las fórmulas que utiliza el Consistorio bilbaíno para la instalación de estos elevadores; uno es la construcción y financiación directa de la misma, otra recabar la gestión y mantenimiento de la infraestructura una vez erigida esta por constructor particular como parece ser sucede con el ascensor cuya inauguración relatamos hoy.

La dinámica debe de ser la siguiente: Un promotor particular, también público, solicita los permisos correspondientes al Consistorio para edificar ciertas construcciones, unas viviendas, una nueva estación, etc., a lo que el Ayuntamiento le “sugiere” dote al conjunto a edificar, obviamente si la situación lo requiere, de alguno de los elementos citados que proporcione al conjunto de mayor accesibilidad, “sugerencia” que es inmediatamente aceptada por el constructor.  Creo que esta es una política acertada de vincular términos como edificación y accesibilidad.Poco a poco Bilbao se va inundando de estos sistemas que facilitan, sobre todo a las personas con movilidad reducida, nuestro día a día. Estos modos de transporte no requieren del pago de un pasaje para su utilización lo cual no quiere decir que sean gratuitos, lo son para el usuario final pero no para el contribuyente, pues requieren cada vez más y más recursos públicos simplemente para su adecuado mantenimiento.

Invertir en Bilbao siempre es una buena inversión en especial cuando las personas receptoras de estos servicios son las más necesitadas, a pesar de que, cuando por una circunstancia u otra, estos elementos dejan  de funcionar debido a algún tipo de avería generan un malestar terrible en la ciudadanía, malestar que ya les gustaría tener, por ejemplo, en barrios cercanos al punto del que hablamos hoy como pueda ser el barrio de Masustegi, esa especie de Elantxobe (nuestra encantadora Villa colgante sobre el marincrustado en pleno Bilbao donde estos medios de transporte, quizás en el barrio más necesitado de ellos, siguen ausentes. Esperemos que se pueda hacer algo…

El primer ascensor público y municipal de Bilbao data del año 1987 donde los vecin@s del barrio de Castaños (principalmente Campo Volantín / Avda. Universidades) se movilizaron para que las autoridades municipales instalaran dos elevadores aprovechando unas columnas de la infraestructura del conocido popularmente como “Puente de La Salve”. Así fue y desde allí mismo, en un habitáculo preparado al efecto, se controlaban vía circuito cerrado de televisión los ascensores, se cobraba el pasaje, etc. Y posteriormente desde allí se controlaban también el resto de los ascensores que fueron llegando, ascensores que, a diferencia del de La Salve eran gratuitos.

¿Por qué estos otros ascensores eran gratuitos?

Intentaremos proporcionaros una respuesta en posteriores entregas, pero ya os adelanto que un ascensor que pudo marcar un punto de inflexión en la  historia de estos modernos modos de transporte en Bilbao fue el que conectó en el año 2001 la Plaza del Funicular con el interior de la Plaza Moraza, un ascensor con mucha historia como veremos.

Todos los ascensores públicos de Bilbao funcionan hoy en día las 24 horas; Durante el período que funciona el Funicular de Artxanda, Sociedad encargada de la supervisión de dichos ascensores y demás elementos de remonte, la supervisión se realiza desde el propio funicular, una vez se trasladara al mismo el mencionado centro de control desde los Ascensores de La Salve (que pasaron también a ser gratuitos) y cuando aquél  culmina su horario habitual el sistema se transfiere a otro centro de mando…

¡¡A dónde y a Madrid parece ser!!

¿Cómo? ¿O sea que nos controlan desde Madrid?  Tendré que hablar seriamente tanto con el Alcalde como con el Lehendakari… ¿Qué va a ser esto?  Permítaseme esta pequeña maldad…

Para finalizar manifestar que este extraordinario despliegue, en consonancia también con lo previsto más de 100 años atrás, es un auténtico lujo. Despliegue que, intuyo, continuará…